El Volvo V40 de primera generación (y su variante sedán S40) marca un punto de inflexión histórico para el fabricante sueco. Desarrollado en colaboración con Mitsubishi (compartiendo la plataforma del Carisma) y ensamblado en la fábrica NedCar en los Países Bajos, abandona las líneas cúbicas tradicionales por un diseño más fluido. Evolución importante: El modelo experimentó un rediseño crucial (Fase 2) a partir del año modelo 2001 (mediados de 2000). Esta actualización corrigió los defectos de juventud de la Fase 1 (1995-1999) modificando profundamente el tren de rodaje (vías ensanchadas, nueva suspensión), la dirección, la insonorización y la calidad del acabado interior. Posicionado como un familiar compacto premium, se distinguió por su excepcional nivel de seguridad pasiva para la époc
El Volvo V40 de primera generación es un excelente youngtimer o 'daily' económico, siempre que se elija la versión correcta. El veredicto es claro: Evite las motorizaciones diésel (Renault) y el 1.8i GDI (Mitsubishi) que acumulan costosos defectos. Concéntrese exclusivamente en los motores de gasolina 100% Volvo (1.6, 1.8, 2.0, 2.0T). Priorice imperativamente una Fase 2 (producida después del verano de 2000, año modelo 2001+). El chasis está transfigurado, la insonorización mejorada y la protección anticorrosión óptima. El 'punto dulce' de la gama es sin duda el 2.0T (Baja Presión): ofrece un placer de conducción moderno, una fiabilidad a toda prueba y un consumo razonable para la época. Una unidad bien mantenida superará fácilmente los 300.000 km.