La segunda generación del Volkswagen Sharan (tipo 7N), lanzada en 2010, representa el compromiso de la marca alemana con el segmento de los grandes monovolúmenes. Compartiendo su plataforma (PQ46) y numerosos elementos con el SEAT Alhambra, se posiciona como un vehículo familiar espacioso, práctico y confortable, capaz de albergar hasta siete pasajeros. Su diseño, más dinámico que la primera generación, sigue siendo sobrio y funcional, fiel al espíritu Volkswagen. Un importante rediseño tuvo lugar en 2015, aportando evoluciones estéticas menores (faros, parrilla) pero sobre todo actualizaciones tecnológicas (sistemas de infoentretenimiento, ayudas a la conducción) y una renovación de la gama de motorizaciones, pasando de los bloques EA111/EA189 a los más modernos y eficientes EA211/EA288.
El Volkswagen Sharan II es una excelente opción para familias numerosas o para quienes necesitan un gran volumen y una modularidad ejemplar. Su fiabilidad es generalmente buena, especialmente después del rediseño de 2015 y con las motorizaciones EA211/EA288. Para un uso intensivo en carretera y autopista, las versiones 2.0 TDI (especialmente las EA288 posteriores a 2015) son las más recomendables. Ofrecen un excelente compromiso entre prestaciones y consumo, siempre que no se realicen solo trayectos cortos que ensuciarían el FAP y la EGR. Un mantenimiento riguroso de la caja DSG es imperativo si el vehículo está equipado con ella. Para un uso más mixto o con menos kilómetros, los 1.4 TSI (CZDA posteriores a 2015) o 2.0 TSI (DEDA posteriores a 2015) son opciones más seguras que sus predecesores, pero el consumo será lógicamente más elevado. Sea cual sea la elección, un historial de mantenimiento claro es crucial. Negocie el precio si el historial está incompleto o si no se han tratado los puntos débiles conocidos. Es un vehículo que, bien mantenido, prestará un excelente servicio durante muchos kilómetros.