El Volkswagen Polo V se comercializó en dos fases distintas: la Fase 1 (6R) de 2009 a 2014, y la Fase 2 (6C) de 2014 a 2017. Un verdadero «mini-Golf», marcó su época por una calidad de acabado interior inédita para el segmento B, una insonorización cuidada y un comportamiento en carretera muy tranquilizador. Elegido Coche del Año 2010, tuvo un inmenso éxito mundial. Sin embargo, bajo esta atractiva apariencia se esconde un historial de fiabilidad muy contrastado. La generación 6R sufrió los problemas iniciales de los primeros motores TSI con cadena (familia EA111) y de la tristemente célebre caja de cambios de doble embrague DSG7 (DQ200) con cárter seco. El rediseño de 2014 (6C) corrigió el rumbo de manera espectacular al introducir la familia de motores EA211 (con correa de distribución)
El Volkswagen Polo V es un coche con dos caras. La Fase 1 (6R, 2009-2014) es un verdadero campo de minas en el mercado de segunda mano: entre las cadenas de distribución de los TSI que fallan, los inyectores de los TDI que se atascan y las cajas DSG7 que se rompen, la compra es arriesgada, excepto en las motorizaciones atmosféricas (1.4 MPI). En cambio, la Fase 2 (6C, 2014-2017) es un excelente utilitario polivalente. Los motores de gasolina EA211 (1.2 TSI 90/110 con correa) son fiables, sobrios y eficientes. Nuestro consejo: Apunte imperativamente a un Polo rediseñado (posterior a 2014) con motor 1.2 TSI de 90 CV y caja de cambios manual. Evite el GTI 1.4 TSI de 180 CV y sea extremadamente vigilante con el historial si opta por una caja DSG7 o un motor diésel.