El Volkswagen Polo IV se comercializó en dos fases distintas: el 9N (2001-2005) reconocible por sus dobles faros redondos al estilo Lupo, y el 9N3 (2005-2009) que adopta la parrilla en V y una mirada más agresiva inspirada en el Passat. Basado en la plataforma PQ24 (compartida con el Seat Ibiza 6L y el Skoda Fabia 6Y), marcó un ascenso significativo en la gama para el segmento B, ofreciendo una calidad de acabado interior digna de la categoría superior. Sin embargo, si bien la presentación es atractiva y la resistencia a la corrosión excelente, esta generación sufrió de problemas de juventud (eléctricos y mecánicos), particularmente en las motorizaciones de entrada de gama. La fase 2 (9N3) es mucho más recomendable gracias a la corrección de numerosos defectos.
El Volkswagen Polo IV (9N/9N3) es un coche urbano que envejece muy bien visualmente y cuyo habitáculo resiste bien el paso del tiempo. Sin embargo, su fiabilidad mecánica es muy heterogénea. Hay que evitar los modelos 1.2 MPI anteriores a 2006 y el 1.4 FSI. Por el contrario, un Polo 9N3 (después de 2005) equipado con el 1.4 MPI 80 CV (BUD) en gasolina o el legendario 1.9 TDI 100 CV (ATD/AXR) en diésel constituye una excelente compra de segunda mano, robusta y económica. Prevea sistemáticamente un presupuesto para la sustitución de los silentblocks de la suspensión delantera y verifique escrupulosamente el historial eléctrico y de climatización antes de la compra.