El Volkswagen Passat B6 (tipo 3C) marca una ruptura tecnológica importante con la generación anterior (B5). Abandona la arquitectura de motor longitudinal de origen Audi por la plataforma transversal PQ46 (derivada del Golf V). Este cambio permitió optimizar el espacio interior e introducir nuevas tecnologías (freno de estacionamiento eléctrico, faros direccionales, caja DSG). Sin embargo, esta generación es tristemente célebre por haber sido el conejillo de indias de muchas innovaciones del grupo VAG. Si bien el confort, el acabado y el comportamiento en carretera son de un nivel excelente, la fiabilidad global del B6 es muy desigual, dependiendo en gran medida del año de producción y de la motorización elegida. Los modelos anteriores a 2008 suelen acumular graves defectos electrónicos y
El Volkswagen Passat B6 es un coche de doble filo. Si compra un modelo de gasolina anterior a 2008 (excepto el 1.6 MPI o el 2.0 TFSI EA113 bien mantenido), se expone a facturas de reparación ruinosas (electrónica, distribución). Los motores 1.8 TSI y 2.0 TSI (EA888) deben evitarse imperativamente debido a su defecto de segmentación, a menos que el motor haya sido reconstruido con facturas. En diésel, los modelos 2005-2008 (Inyector-Bomba) se encuentran entre los peores motores jamás producidos por VW. El veredicto es claro: priorice únicamente los modelos técnicamente actualizados (finales de 2008 a 2010) equipados con el 2.0 TDI Common Rail, o en gasolina, busque un raro 1.6 MPI o un 2.0 TFSI (200 CV) con un historial impecable.