El Volkswagen Golf IV (Tipo 1J) marcó un punto de inflexión importante en la historia de la categoría de los compactos. En su lanzamiento, redefinió los estándares de acabado y calidad percibida, rozando el segmento premium gracias a materiales lujosos y un montaje riguroso. En el plano mecánico, es famoso por haber democratizado y llevado a su paroxismo la tecnología diésel de inyección directa, primero mediante bomba distribuidora (VP37), y luego con la formidable tecnología de los Inyectores-Bomba (TDI IP). Aunque su comportamiento en carretera a menudo se considera demasiado plácido (suspensiones blandas que favorecen el confort en detrimento del dinamismo), sigue siendo un icono de fiabilidad mecánica si se respeta el mantenimiento. Hoy en día, es un 'youngtimer' muy apreciado, especi
El Volkswagen Golf IV es un monumento de la era moderna del automóvil. Si buscas un 'daily' económico e indestructible, el 1.9 TDI 90 CV (ALH/AGR) con bomba rotativa es la opción más segura y menos costosa en mantenimiento. Para un uso en carretera que combine prestaciones de primer orden y un consumo ridículo, el 1.9 TDI 130 CV (ASZ) es la compra maestra absoluta, siempre que se verifique escrupulosamente el historial de mantenimiento (aceite 505.01, distribución, volante motor). Huye de las motorizaciones de gasolina de entrada de gama (1.4 16v) y del TDI 115 de primera generación. A pesar de sus pequeños defectos eléctricos y sus plásticos interiores que envejecen mal, un Golf IV TDI bien mantenido puede superar holgadamente los 400.000 km.