El Vauxhall Mokka de primera generación (J13) (vendido bajo la marca Opel en Europa continental, Buick Encore en Norteamérica/China, y primo del Chevrolet Trax) es uno de los pioneros del segmento de los SUV urbanos (B-SUV). Basado en la plataforma GM Gamma II, destaca por su tamaño compacto pero robusto, ofreciendo una posición de conducción alta y la disponibilidad de tracción total (AWD), rara en esta categoría. Esta ficha se centra en la fase 1 (2012-2016), antes de su restyling donde fue rebautizado como Mokka X. Bien construido y seguro, sufre de un peso elevado que penaliza el rendimiento y el consumo, particularmente en las motorizaciones de gasolina.
El Vauxhall/Opel Mokka de primera generación es un SUV pequeño sólido, seguro y bien equipado, pero su elevado peso limita su agilidad. En gasolina, el 1.4 Turbo de 140 CV es la opción más coherente, siempre que se esté atento al estado del circuito de refrigeración y se compruebe que la tapa de balancines (válvula PCV) ha sido sustituida en caso de silbido. El 1.6 atmosférico es fiable pero anémico. En diésel, es preferible el viejo 1.7 CDTI (ruidoso pero indestructible) al 1.6 CDTI más reciente, cuya cadena de distribución en el lado de la caja de cambios es una verdadera espada de Damocles financiera.