El Vauxhall Corsa E (comercializado bajo la marca Opel en el resto de Europa) no es una generación completamente nueva, sino una evolución muy profunda del Corsa D. Basado en la misma plataforma SCCS (desarrollada conjuntamente por GM y Fiat), corrige numerosos defectos de su predecesor con conexiones al suelo rediseñadas, una insonorización mejorada y un habitáculo modernizado que integra el sistema multimedia IntelliLink. Aunque la tendencia del mercado en este período se inclinó fuertemente hacia la gasolina, el Corsa E continuó ofreciendo el famoso motor diésel 1.3 CDTi (de origen Fiat MultiJet). Este bloque, aunque muy sobrio, exige un perfil de conducción específico para mantenerse fiable. El Corsa E representa hoy en día una excelente relación calidad/precio en el mercado de segunda
El Vauxhall/Opel Corsa E es una elección pragmática. Si se enfoca específicamente en el diésel 1.3 CDTi, la precaución es primordial. Este motor es un maratoniano: es extremadamente fiable y económico si recorre 25.000 km al año en autopista o vías rápidas. En cambio, si lo compra para hacer trayectos urbanos cortos, se convertirá en un pozo sin fondo financiero (FAP obstruido, EGR sucia, dilución del aceite que provoca la rotura de la cadena de distribución). Para un uso mixto o urbano, diríjase imperativamente hacia las motorizaciones de gasolina (1.4 Turbo o 1.0 SIDI), mucho más adaptadas y globalmente más fiables.