El Astra K (comercializado bajo la marca Vauxhall en el Reino Unido y Opel en el resto de Europa) representa la última generación desarrollada bajo la era de General Motors (plataforma D2XX) antes de la adquisición por parte de PSA/Stellantis. Elegido Coche del Año 2016 en Europa, destaca por una drástica reducción de peso (hasta 200 kg menos que el pesado Astra J), mejorando considerablemente su comportamiento en carretera y su eficiencia. El restyling (facelift) de 2019 introdujo nuevas motorizaciones de 3 cilindros (gasolina y diésel) que siguen procediendo de GM, y no del banco de órganos de PSA. Es un compacto homogéneo, pero cuya fiabilidad mecánica depende en gran medida de la motorización elegida y del historial de mantenimiento (especialmente del tipo de aceite utilizado).
El Astra K es un compacto lleno de cualidades dinámicas, pero que exige una gran vigilancia en el momento de la compra. Evite a toda costa el 1.6 CDTi si no se ha sustituido la cadena de distribución, así como el 1.4 Turbo gasolina si el libro de mantenimiento no demuestra el uso exclusivo del aceite Dexos 1 Gen 2 (riesgo de rotura del motor por LSPI). Por el contrario, las versiones 1.0 Turbo (105 CV) y 1.6 Turbo (200 CV) son excelentes opciones, fiables y económicas. Los modelos con restyling (post-2019) con los motores 1.2 Turbo GM también son buenas alternativas. Negocie firmemente si el historial es dudoso.