La Toyota Yaris de cuarta generación (XP210) marca una ruptura total con sus predecesores. Basada en la nueva plataforma TNGA-B, gana en dinamismo, rigidez y presenta un diseño mucho más audaz. Aclaración importante sobre su consulta: Toyota abandonó definitivamente los motores diésel en el Yaris mucho antes de esta generación. Por lo tanto, no existe ningún motor diésel (D-4D) en el Yaris IV, en ningún mercado mundial. La estrategia de Toyota se basa exclusivamente en bloques de gasolina de 3 cilindros (atmosféricos y turbocompresores) y en su tecnología híbrida (HEV) de 4ª generación. El Yaris IV se ha consolidado como el coche más vendido en Europa en varias ocasiones, elogiado por su eficiencia energética récord y su fiabilidad ejemplar. Un ligero restyling (lavado de cara) y la introd
El Toyota Yaris IV es una compra altamente recomendada. Aunque no ofrece ningún motor diésel, su versión híbrida (116 o 130 CV) lo compensa ampliamente con un consumo urbano y periurbano a menudo inferior al de un diésel equivalente, sin los problemas de obstrucción (FAP, válvula EGR) asociados a los trayectos cortos. Es el rey indiscutible de la fiabilidad en la categoría de los utilitarios. Los únicos inconvenientes son su espacio interior limitado y la fragilidad de su batería de 12V si se inmoviliza durante demasiado tiempo. Para un uso mayoritariamente en autopista (donde el diésel destacaba), se podrían considerar un Renault Clio dCi de segunda mano o un Peugeot 208 BlueHDi, pero a costa de una fiabilidad global significativamente inferior a la del japonés.