El Toyota Yaris de primera generación (código XP10) revolucionó el segmento de los coches urbanos a su salida. Elegido «Coche del Año» en Europa en 2000, se distingue por su diseño «tall boy» que ofrece una habitabilidad récord, su salpicadero con pantalla digital central y su asiento trasero deslizante. Comercializado bajo el nombre de Vitz en Japón y Echo en algunos mercados (América del Norte, Oceanía), se benefició de un rediseño (Fase 2) en 2003 (faros en forma de lágrima, parachoques rediseñados, plásticos interiores mejorados). La motorización diésel 1.4 D-4D, introducida a finales de 2001, es una obra maestra de fiabilidad para la época: bloque de aluminio, inyección directa common rail, distribución por cadena y ausencia de filtro de partículas (FAP) o volante motor bimasa, lo que
El Toyota Yaris I (XP10) es un verdadero 'dinosaurio' de la fiabilidad, en el mejor sentido de la palabra. La versión 1.4 D-4D es particularmente recomendable para quienes recorren muchos kilómetros con un presupuesto ajustado: ofrece la frugalidad de un diésel sin los defectos modernos (sin FAP, sin AdBlue, sin volante motor bimasa). Es uno de los motores diésel más robustos de su generación. Las versiones de gasolina (VVT-i) son igualmente indestructibles y preferibles para un uso estrictamente urbano. Se puede comprar con los ojos cerrados, siempre que se verifique la ausencia de corrosión perforante en el chasis y un buen mantenimiento básico.