El Toyota Tundra de segunda generación (código interno XK50) marca un punto de inflexión importante para el fabricante japonés. Diseñado y ensamblado en Estados Unidos (Texas), fue concebido para competir frontalmente con los líderes estadounidenses (Ford F-150, Chevrolet Silverado, Ram 1500) en el segmento de las pick-ups Full-Size. Beneficiándose de un profundo restyling en 2014 (interior modernizado, nueva parrilla, ajustes de suspensión revisados), el Tundra XK50 se ha forjado una reputación de fiabilidad absolutamente legendaria. Según los datos de J.D. Power, del TÜV Report y de Consumer Reports, supera sistemáticamente a sus competidores estadounidenses en durabilidad a largo plazo (10 años o más). Aunque peca de un diseño anticuado al final de su vida comercial y de un consumo de c
El Toyota Tundra de segunda generación (2007-2021) es un verdadero dinosaurio automovilístico, y eso es exactamente lo que constituye su punto fuerte. Al rechazar la carrera por la complejidad tecnológica (sin turbos, sin desactivación de cilindros, sin cajas de 10 velocidades antes de la Gen III), Toyota ha creado una de las pick-ups más fiables de la historia. El V8 5.7L iForce es un monumento a la durabilidad, capaz de soportar kilometrajes astronómicos con un simple mantenimiento básico. Si puede asumir su feroz apetito por el combustible (o si opta por una conversión a E85/GLP bien realizada) y acepta un habitáculo un poco anticuado, el Tundra XK50 es una compra muy recomendable. Es una inversión segura que nunca le dejará tirado en la carretera.