La segunda generación del Toyota Tacoma (N200) es una verdadera leyenda en el segmento de las pick-up medianas (Midsize Trucks), diseñada principalmente para el mercado norteamericano. Reconocida por su robustez casi indestructible, dominó su segmento durante una década. Ofrecida en tres configuraciones de cabina (Regular, Access, Double Cab) y con acabados orientados al todoterreno muy valorados (TRD Off-Road, TRD Sport, Baja), se benefició de ligeros rediseños en 2009 y 2012. Según J.D. Power y el ADAC, es uno de los vehículos más fiables del mercado, capaz de superar alegremente los 300.000 km con un mantenimiento básico. Su único verdadero enemigo histórico es la corrosión del chasis, un problema asumido por Toyota a través de campañas de reemplazo masivo.
El Toyota Tacoma N200 es un monumento a la fiabilidad. Los datos del ADAC, del TÜV y de J.D. Power son unánimes: es uno de los vehículos más duraderos jamás construidos, capaz de alcanzar kilometrajes astronómicos con un mínimo de contratiempos. El motor V6 4.0L (1GR-FE) acoplado a la caja Aisin es una combinación de oro macizo. Sin embargo, esta reputación tiene un precio: su cotización en el mercado de ocasión es extremadamente alta. El único punto negro absoluto es la corrosión del chasis. Si encuentra un ejemplar cuyo chasis esté sano (o haya sido reemplazado por Toyota) y cuyo mantenimiento básico se haya seguido, es una compra a ojos cerrados, a pesar de su consumo desorbitado.