El Toyota Supra de cuarta generación (A80) es una leyenda absoluta del automóvil, hecho famoso por la cultura tuning y la franquicia Fast & Furious. Diseñado durante la edad de oro de la ingeniería japonesa (la «burbuja» económica), se beneficia de un diseño sobredimensionado (over-engineered). Su corazón, el mítico motor de 6 cilindros en línea 2JZ, es conocido por su robustez fuera de lo común, capaz de soportar potencias descomunales con sus componentes internos de serie. Un ligero rediseño (facelift) tuvo lugar en 1996/1997 según los mercados, introduciendo faros con fondo negro, nuevas luces traseras y la aparición del sistema VVT-i en algunos mercados. Hoy en día, el verdadero desafío no es la fiabilidad intrínseca del coche, sino su edad (más de 25 años) y el historial de modificaci
El Toyota Supra A80 es una obra maestra de fiabilidad mecánica pura. El bloque 2JZ probablemente sobrevivirá a la carrocería que lo rodea. Sin embargo, comprar un Supra hoy en día es una cuestión de colección y restauración. Las averías no provienen de defectos de diseño, sino de la edad (gomas, juntas, plásticos cocidos por el calor del compartimento del motor) y, sobre todo, de los abusos relacionados con el tuning. Priorice un modelo atmosférico (2JZ-GE) o un GTE estrictamente de serie con un historial impecable. Huya de proyectos inacabados o preparaciones de bajo coste. Prevea un presupuesto considerable para la renovación de los periféricos (mangueras, juntas, polea del cigüeñal).