La Toyota Supra de tercera generación (A70 o Mk3) marca una ruptura importante en la historia del modelo: se separa definitivamente del Celica para convertirse en un modelo independiente. Diseñada como un auténtico Gran Turismo (GT) en lugar de un deportivo ligero puro, adopta la arquitectura de propulsión trasera e introduce tecnologías de vanguardia para la época (suspensión controlada TEMS, ABS). Aunque está penalizada por un peso considerable (a menudo más de 1.500 kg), ofrece un confort de alto nivel y motorizaciones suaves. La fase 1 (1986-1988) se distingue por su frontal delgado, mientras que la fase 2 (1989-1993) adopta un parachoques delantero rediseñado (en tres partes) y luces traseras modificadas. Hoy en día, es un youngtimer muy valorado, pero cuya fiabilidad depende íntimame
El Toyota Supra A70 es una fantástica máquina del tiempo, que ofrece el encanto puro de los GT de los años 80. Sin embargo, exige un comprador informado. Si opta por una versión europea o norteamericana (motor 7M), es absolutamente imperativo comprar un ejemplar cuya junta de culata haya sido fiabilizada correctamente (junta MLS + espárragos ARP). Sin esto, la avería está garantizada. Las versiones japonesas importadas equipadas con el 1JZ-GTE son mecánicamente muy superiores y representan la mejor inversión, siempre que se vigile la electrónica envejecida. Evite los ejemplares oxidados o modificados a bajo coste: la restauración de un A70 cuesta hoy más que su valor en el mercado.