Toyota RAV4 III (XA30) (2005 – 2012)

Puntuación de fiabilidad : 6.2/10

El Toyota RAV4 de tercera generación (XA30) marca un punto de inflexión importante para el modelo: abandono de la carrocería de 3 puertas, dimensiones considerablemente mayores y una vocación claramente más familiar y de carretera. Pierde su bloqueo de diferencial mecánico en favor de una tracción total gestionada electrónicamente (Active Torque Control), e incluso se ofrece en versión de tracción delantera (2WD) en algunos mercados. Se produjeron dos distancias entre ejes: corta (Europa, Japón) y larga (América del Norte, Australia, Rusia). Rediseñado en dos ocasiones (ligeramente en 2008/2009, y luego más profundamente en 2010), tuvo un enorme éxito comercial. Sin embargo, si bien las versiones de gasolina hacen honor a la reputación de Toyota, las motorizaciones diésel (serie 2AD), muy

✅ Puntos fuertes

⚠️ Puntos débiles

🎯 Veredicto

El Toyota RAV4 III es un vehículo paradójico. Si opta por una versión de gasolina, es uno de los SUV más fiables y duraderos de su generación, justificando plenamente la reputación de Toyota. En cambio, si busca un modelo diésel (2.2 D-4D o D-CAT), la máxima precaución es necesaria. Los defectos de diseño del bloque motor (porosidad, junta de culata) han arruinado la vida de muchos propietarios. No compre un diésel anterior a 2009 SÓLO si el motor ha sido reemplazado por Toyota (con factura que lo demuestre). Los modelos diésel posteriores a 2009 son menos arriesgados pero siguen siendo sensibles a la acumulación de carbonilla (EGR/FAP). Priorice la gasolina si su kilometraje anual lo permite.