El Toyota Land Cruiser Prado Serie 120 (J120) es un verdadero mito de la fiabilidad automotriz. Lanzado en 2002 para reemplazar a la serie 90, conserva una arquitectura tradicional de todoterreno (chasis de largueros, eje trasero rígido) al tiempo que mejora considerablemente el confort de marcha, la insonorización y la seguridad. Aunque el mercado europeo se decantó por el diésel (D-4D), las motorizaciones de gasolina (especialmente el V6 4.0L) son extremadamente buscadas por su legendaria fiabilidad, su silencio de funcionamiento y su ausencia de problemas relacionados con los sistemas anticontaminación. Es un vehículo de elección para expediciones, remolque pesado o como vehículo de uso diario ('daily') indestructible, siempre que se asuma un consumo de combustible considerable en gasol
El Toyota Land Cruiser Prado J120 es uno de los vehículos más fiables de su generación, justificando plenamente su popularidad y sus elevados precios en el mercado de ocasión. Si busca la tranquilidad absoluta, la motorización de gasolina V6 4.0L (1GR-FE) es la elección definitiva. Elimina todos los problemas inherentes a los diésel modernos (inyectores, EGR, turbo) y ofrece un agrado de conducción superior, a costa de un consumo importante. El diésel D-4D sigue siendo una buena opción para los grandes rodadores, siempre que tenga un historial de mantenimiento transparente (especialmente en lo que respecta a las juntas de los inyectores). El punto crítico antes de la compra sigue siendo la inspección de la corrosión del chasis. Si está sano, es un vehículo que podrá conservar toda la vida.