El Toyota Hilux de octava generación (serie AN120/AN130), lanzado en 2015, perpetúa la reputación de indestructibilidad del modelo. Basado en un chasis de largueros reforzado, mejora considerablemente el confort de marcha y el equipamiento tecnológico en comparación con la generación anterior. Aunque el mercado europeo está dominado casi exclusivamente por las motorizaciones diésel (2.4 y 2.8 D-4D), el Hilux es un vehículo global cuyas motorizaciones de gasolina (2.0, 2.7 y 4.0 V6) son muy apreciadas en Oriente Medio, Asia, Sudamérica y Australia por su fiabilidad a toda prueba. Estos bloques de gasolina, aunque tragones, ofrecen una tranquilidad absoluta y una tolerancia excepcional a los combustibles de mala calidad y a las condiciones extremas. Nota global de la generación: 8.5/10 (pena
El Toyota Hilux de 8ª generación es una compra muy recomendable, particularmente en sus versiones de gasolina (2.7L y 4.0L V6) que ofrecen una fiabilidad mecánica absoluta, exenta de las restricciones de descontaminación modernas (FAP, AdBlue) que afectan a los diésel. Si reside en una región donde estos modelos están disponibles (o si considera una importación), el único freno real será el presupuesto para combustible. Para los compradores europeos obligados a optar por el diésel, prioricen los modelos a partir de finales de 2018/2019, donde los problemas de obstrucción del FAP fueron resueltos en gran medida por Toyota mediante la adición de un botón de regeneración manual y actualizaciones de software.