La Toyota Auris de segunda generación (E180) marca una ruptura estilística y dinámica con su predecesora. Más baja, más afilada y con un habitáculo mejor acabado, fue diseñada para reconquistar el mercado europeo de los compactos (segmento C). Rediseñada en 2015 (fase 2), su oferta de motores evolucionó significativamente. Aunque la versión híbrida (HSD) representó la mayoría de las ventas, el Auris ofreció una gama completa de motorizaciones diésel para satisfacer las exigencias de los grandes viajeros europeos de la época. Se encuentran bloques históricos de Toyota (1.4 y 2.0 D-4D), así como un bloque de origen BMW (1.6 D-4D) introducido durante el rediseño. En general, el Auris II es una referencia en fiabilidad, aunque las versiones diésel exigen un seguimiento más riguroso que las ver
El Toyota Auris II es una compra altamente recomendable, a menudo considerado como uno de los compactos más fiables de su década. En cuanto a los diésel (su objetivo): la elección debe estar dictada por su uso. El 1.4 D-4D es una excelente opción económica y robusta para trayectos mixtos. El 2.0 D-4D (2012-2015) es el mejor compromiso para los grandes viajeros, habiendo corregido los defectos de juventud de la generación anterior. Sin embargo, se recomienda precaución con el 1.6 D-4D (2015-2018): aunque agradable, sus orígenes BMW (N47) conllevan riesgos de cadena de distribución y válvula EGR que contrastan con la habitual tranquilidad de Toyota. Si realiza menos de 20.000 km/año o conduce mucho por ciudad, abandone el diésel y opte sin dudarlo por la excelente versión Híbrida (1.8 HSD).