El Toyota Auris de primera generación (E150) tuvo la difícil tarea de suceder al icónico Corolla en el mercado europeo (aunque conservó el nombre Corolla en otros mercados). Diseñado específicamente para agradar a los europeos, se basa en la plataforma MC. Si bien su diseño a menudo fue juzgado como consensual o incluso insípido, destaca por su habitabilidad y ergonomía (palanca de cambios elevada). Sin embargo, su historial de fiabilidad es muy contrastado. Históricamente reconocida por sus motores de gasolina indestructibles, Toyota tropezó en esta generación con sus motores diésel de gran cilindrada (serie AD), víctimas de graves defectos de diseño. Por el contrario, la introducción de la versión híbrida (HSD) en 2010 durante el restyling sentó las bases de una fiabilidad excepcional. E
La compra de un Toyota Auris I de segunda mano exige una gran vigilancia en cuanto a la elección de la motorización. Si busca absolutamente un diésel, solo el 1.4 D-4D (90 CV) es recomendable, preferiblemente con caja manual. Es robusto, económico y evita los defectos de sus hermanos mayores. Los 2.0 D-4D y 2.2 D-CAT deben evitarse imperativamente, ya que el riesgo de rotura de motor (junta de culata/bloque poroso) es demasiado alto y las reparaciones son desorbitadas. Sin embargo, la verdadera fuerza del Auris reside en sus motorizaciones de gasolina (VVT-i) y, sobre todo, en su versión Híbrida (HSD) aparecida en 2010. Si su presupuesto lo permite, el Auris HSD es una elección magistral por su fiabilidad a toda prueba y su coste de mantenimiento irrisorio.