El Tesla Model S de primera generación (2012-2021) es una berlina de lujo 100 % eléctrica que revolucionó la industria automotriz. Antes del gran rediseño interior de 2021 (llegada del volante Yoke y las versiones Plaid/Palladium), experimentó varias evoluciones importantes: un lavado de cara exterior en 2016 (eliminación de la falsa parrilla negra) y una importante actualización técnica 'Raven' en 2019 (nuevos motores de reluctancia variable en la parte delantera, suspensión neumática adaptativa). Aunque ofrece un rendimiento balístico, una autonomía de referencia y acceso a la red de Supercargadores, los primeros años de fabricación (2012-2015) sufrieron graves problemas iniciales (motores, pantallas, manijas). La fiabilidad mejoró considerablemente a partir de 2017, haciendo de las vers
La compra de un Tesla Model S de primera generación requiere mucha precaución. Los modelos de 2012 a 2015 (especialmente los 85 y P85) deben evitarse a menos que se disponga de un historial claro que demuestre el reemplazo reciente de la batería, el motor (LDU) y la pantalla (MCU2). Sin embargo, a partir de 2017 (versiones 100D) y especialmente las versiones 'Raven' (2019-2021), el Model S se convierte en un coche eléctrico de carretera formidable y fiable. La depreciación actual hace que las versiones 75D y 100D sean muy atractivas, pero reserve un presupuesto para el tren de rodaje y las manijas de las puertas.