El Suzuki Swift de tercera generación (chasis ZC72S / ZD72S / ZC32S) es un utilitario polivalente que capitaliza el éxito de su predecesor. Más largo en 9 cm, ofrece un chasis rigidizado y aligerado, garantizando un excelente comportamiento en carretera. Aunque la demanda de esta generación se ha orientado fuertemente hacia los bloques de gasolina (extremadamente fiables), Suzuki mantuvo una oferta diésel con el 1.3 DDiS (de origen Fiat) para los grandes viajeros. Un ligero restyling se produjo en 2013 (luces diurnas LED, intermitentes en los retrovisores). Si bien el Swift destaca por su placer de conducción, adolece de un volumen de maletero muy reducido (211 litros) y de plásticos interiores sensibles a los arañazos.
El Suzuki Swift III es un excelente utilitario, pero su balance depende enteramente de la motorización elegida. Si opta por el diésel (1.3 DDiS), la mayor prudencia es necesaria: este motor de origen Fiat no soporta la ciudad. La obstrucción del FAP provoca una dilución del aceite que destruye la cadena de distribución. No compre un DDiS a menos que el historial de mantenimiento sea impecable (cambios de aceite frecuentes) y si realiza trayectos por carretera. En cambio, las versiones de gasolina (1.2 y 1.6) son verdaderas referencias en cuanto a fiabilidad y constituyen una compra 'a ciegas'.