El Suzuki Swift de segunda generación (nombre en clave RS413, a menudo llamado Mk2 o Mk3 según los mercados) marcó una verdadera revolución para el fabricante japonés. Atrás quedó el diseño cúbico y utilitario; esta generación adopta líneas redondas, dinámicas e inspiradas en el Mini, con un chasis particularmente ágil desarrollado específicamente para el mercado europeo. Posicionado en el segmento B (utilitarios polivalentes), tuvo un inmenso éxito comercial. Un ligero rediseño (facelift) se produjo en 2008, modificando sutilmente los parachoques, las luces traseras y mejorando la calidad percibida en el interior. Nota global del experto: Un excelente utilitario, muy divertido de conducir. Sin embargo, si bien los motores de gasolina (diseño Suzuki) son conocidos por ser indestructibles,
El Suzuki Swift II es un utilitario que enamora, brillante por su chasis y su estilo. Sin embargo, la compra de la versión diésel 1.3 DDiS debe abordarse con extrema precaución. Este motor de origen Fiat es económico en el surtidor, pero sufre de defectos costosos (cadena de distribución, juntas de inyectores, FAP) si ha sido utilizado en ciudad o mal mantenido. Consejo de experto: A menos que se realicen más de 15.000 km/año exclusivamente en carretera/autopista con un historial de mantenimiento impecable (cambios de aceite < 15.000 km), evite el diésel. Prefiera ampliamente el 1.3 VVT gasolina, manteniendo un presupuesto aparte o verificando escrupulosamente el estado de los rodamientos de la caja de cambios manual, el verdadero talón de Aquiles del modelo.