La Subaru Outback de cuarta generación, conocida con el código de chasis BR, fue lanzada en 2009 y producida hasta 2014. Posicionada como un familiar elevado o un crossover, continuó capitalizando el ADN de Subaru: tracción total simétrica (Symmetrical AWD) y motores Boxer. Esta generación marcó una evolución en términos de tamaño y confort, ofreciendo un habitáculo más espacioso y una mejor insonorización que sus predecesores. Se benefició de un ligero rediseño en 2012, aportando retoques estéticos menores (parrilla, faros) y mejoras técnicas, incluyendo la introducción del motor FB25 y la transmisión Lineartronic (CVT) en algunos mercados. En general, el Outback BR es apreciado por su robustez, sus capacidades todoterreno y su seguridad, pero algunas motorizaciones requieren una vigilanc
El Subaru Outback IV (BR) es un vehículo entrañable, que ofrece una excelente versatilidad y una seguridad de primer orden gracias a su tracción total permanente. Sin embargo, la elección de la motorización es crucial para la fiabilidad a largo plazo. El 3.6R EZ36D es la opción más segura y fiable, pero su consumo es un freno. El 2.5i EJ253 es un buen compromiso si el historial de las juntas de culata está claro. El 2.5i FB25 debe considerarse con extrema precaución debido a su consumo de aceite potencialmente excesivo, que exige una vigilancia constante. En cuanto al 2.0D EE20, debe reservarse imperativamente para conductores que realicen muchos kilómetros y viajes largos, bajo pena de encontrar problemas costosos relacionados con el FAP y el EGR. Antes de cualquier compra, un historial de mantenimiento completo y una inspección exhaustiva por un especialista de Subaru son indispensables. Negocie el precio en función de la motorización y el estado general.