El Subaru Forester de cuarta generación (código de chasis SJ) fue lanzado en 2013 y continuó su carrera hasta 2018. Representa una evolución significativa respecto a su predecesor, ofreciendo más espacio interior, una mejor insonorización y una mayor habitabilidad. Fiel al ADN de Subaru, conserva la tracción total simétrica (Symmetrical AWD) y los motores Boxer, garantizando un excelente comportamiento en carretera y capacidades todoterreno reales. Un ligero rediseño tuvo lugar en 2016, aportando retoques estéticos menores (faros, parrilla) y mejoras en el equipamiento (sistema multimedia, ayudas a la conducción EyeSight en algunos mercados). El Forester SJ es apreciado por su robustez, su versatilidad y su fiabilidad general, especialmente con las motorizaciones de gasolina atmosféricas.
El Subaru Forester IV (SJ) es una excelente opción para quienes buscan un SUV familiar fiable, versátil y con verdaderas capacidades todoterreno. Las motorizaciones de gasolina atmosféricas (FB20B y FB25B) son las más recomendables por su robustez y simplicidad, siempre que se vigile el consumo de aceite en los primeros años de fabricación y se asegure un mantenimiento riguroso de la caja CVT. El 2.0XT ofrece prestaciones interesantes, pero requiere un mantenimiento más especializado y potencialmente más costoso. El motor diésel (EE20) es el menos fiable de la gama y solo debe considerarse para grandes kilometrajes que realicen principalmente trayectos largos. Consejo de compra: Priorice un modelo de gasolina atmosférico (2.0i o 2.5i) con un historial de mantenimiento impecable, especialmente para el cambio de aceite de la CVT. Negocie el precio si el vehículo es de los primeros años de fabricación (2013-2014) y el consumo de aceite no ha sido verificado o corregido. Evite los diésel si su uso es mayoritariamente urbano o si el historial de mantenimiento es poco claro. Un Forester bien mantenido es un compañero fiel y duradero.