El Subaru Forester de tercera generación, conocido con el código de chasis SH, marca una evolución significativa respecto a sus predecesores. Lanzado en 2007, abandona la apariencia de familiar elevado para adoptar un estilo más definido de SUV compacto, respondiendo a las expectativas del mercado. Sin embargo, conserva los fundamentos de la marca: la tracción total simétrica permanente y los motores Boxer (planos), garantía de un centro de gravedad bajo y una excelente motricidad. Un ligero rediseño se produjo en 2011, aportando modificaciones estéticas menores (faros, parrilla) y algunas mejoras interiores. Reconocido por su robustez y sus capacidades todoterreno, el Forester SH ofrece una habitabilidad generosa y un confort apreciable. Sin embargo, la introducción del motor Boxer Diesel
El Subaru Forester III (SH) es un vehículo con múltiples facetas. Su tracción total simétrica es una ventaja importante para la seguridad y la motricidad, y su habitabilidad es apreciable. Sin embargo, la elección de la motorización es el factor determinante de su fiabilidad y de su satisfacción. * Si busca un modelo de gasolina (2.0i EJ204): Es la opción más segura. Verifique el consumo de aceite y el historial de mantenimiento. Es un vehículo robusto y agradable. * Si considera un 2.5 de gasolina (EJ253/EJ255): Sea extremadamente vigilante con el historial de las juntas de culata. Si el reemplazo se ha realizado con piezas de calidad y el seguimiento es impecable, puede ser una opción, pero el riesgo persiste. La versión XT es prestacional pero exige un mantenimiento meticuloso. * Si le tienta el 2.0 Boxer Diesel (EE20Z): Evítelo absolutamente, a menos que tenga pruebas formales y documentadas de un reemplazo de motor reciente o de una reparación importante del cigüeñal por un profesional competente, con garantía. El riesgo de rotura del motor es demasiado alto y los costes de reparación son prohibitivos, transformando una buena oferta en un pozo sin fondo financiero. En resumen,