La Smart Fortwo III (generación 453), desarrollada en colaboración con Renault (plataforma compartida con el Twingo III), marca una importante ruptura tecnológica para el coche urbano biplaza. Atrás queda la temida, lenta y frágil caja de cambios robotizada (Softouch) de las generaciones 450/451: el 453 adopta una caja manual o una excelente transmisión de doble embrague (Twinamic). Aún dotado de una arquitectura de motor trasero y propulsión, ofrece un radio de giro récord (6,95 m) que lo convierte en el rey indiscutible de las ciudades. Sin embargo, a pesar de los bloques de motor de origen Renault en general robustos, el modelo sufre de un historial de fiabilidad mixto. Las estadísticas del TÜV (21,5 % de tasa de defectos a los 3 años) y de What Car? (puntuación de 2/5) lo sitúan por de
El Smart Fortwo III (453) es indiscutiblemente la mejor generación producida. El abandono de la brusca caja robotizada en favor de la Twinamic y la adopción de los motores Renault han transformado el placer de conducción. Sin embargo, los datos de fiabilidad (TÜV, What Car?, ADAC) incitan a la precaución: con un 21,5 % de defectos detectados en la inspección técnica a los 3 años y un 35 % de propietarios señalando averías, sigue siendo un coche caprichoso. Los problemas se concentran a menudo en la refrigeración (especialmente en el 0.9 Turbo), la electrónica y defectos de ensamblaje (juntas, parabrisas). Consejo de compra: Priorice una versión 1.0 MPI de 71 CV con caja Twinamic para una fiabilidad máxima en un uso 100% urbano. Si opta por el 0.9 Turbo (más versátil), exija un libro de mantenimiento impecable, prestando especial atención al circuito de refrigeración. Huya de los modelos que hayan descuidado el mantenimiento de la caja de doble embrague.