El Skoda Superb III (Tipo 3V), basado en la plataforma modular MQB del grupo Volkswagen, es la referencia indiscutible en espacio a bordo y relación precio/prestaciones en la categoría de berlinas familiares (segmento D). Lanzado en 2015, se benefició de un restyling de mitad de ciclo en 2019 (faros Matrix LED, sistema de infoentretenimiento MIB3, introducción de la versión híbrida enchufable iV). Diseñado para devorar kilómetros, fue masivamente elegido por flotas de empresas, taxis y grandes viajeros, lo que explica la predominancia de las motorizaciones diésel (TDI) en el mercado de segunda mano. Aunque la tendencia se invirtió al final de su carrera a favor de la gasolina y el PHEV, el 2.0 TDI sigue siendo el motor principal histórico de este modelo. En general, es un vehículo muy bien
El Skoda Superb III es una elección magistral y sensata. En motorización diésel, el 2.0 TDI (150 o 190 CV) es el motor a priorizar absolutamente por su resistencia y su bajo consumo en autopista. Sin embargo, hay que comprar con pleno conocimiento de causa: la bomba de agua es el talón de Aquiles de este motor (EA288). Prevea un presupuesto para anticipar el cambio de la correa de distribución si no se ha hecho. Evite el 1.6 TDI, subdimensionado y acoplado a la frágil caja DQ200. Si conduce menos de 20.000 km/año, los bloques de gasolina (1.4 TSI o 2.0 TSI) son de una fiabilidad formidable y constituyen excelentes alternativas. La versión iV (PHEV) es relevante solo si puede recargar en casa todos los días.