El Skoda Octavia III (Tipo 5E), basado en la excelente plataforma modular MQB del grupo Volkswagen, marca un importante punto de inflexión cualitativo para el fabricante checo. Más ligero, más espacioso y mejor acabado que su predecesor, se establece como la referencia de los familiares compactos (especialmente en la versión Combi/familiar). El rediseño de 2017 (facelift) introdujo un controvertido frontal con doble óptica, pero sobre todo actualizó el infoentretenimiento y las ayudas a la conducción. Enfoque Diésel: Las motorizaciones TDI (familia EA288) son el corazón de la gama de este modelo, diseñadas para grandes kilometrajes. Han corregido los defectos de juventud de las generaciones anteriores (inyectores bomba, culatas porosas), ofreciendo una fiabilidad global muy satisfactoria,
El Skoda Octavia III es una elección pragmática y altamente recomendable, especialmente en versión Combi. Para los diésel: El 2.0 TDI 150 CV es la compra maestra. Ofrece un equilibrio perfecto entre potencia, fiabilidad y consumo. Asociado a una caja manual o una DSG6 (si está bien mantenida), puede superar los 300.000 km sin problemas, siempre que se vigile la bomba de agua. El 1.6 TDI es económico pero debe reservarse estrictamente para trayectos por carretera para evitar la obstrucción del FAP/EGR, y su caja DSG7 (DQ200) asociada es un punto de atención importante. Si su uso incluye mucha ciudad, opte imperativamente por los excelentes bloques de gasolina 1.4 TSI 150 o 1.0 TSI 115.