El Skoda Octavia II (Tipo 1Z) se basa en la excelente plataforma PQ35 del grupo Volkswagen (compartida con el Golf V/VI y el Audi A3 8P). Se ha consolidado como la referencia de los familiares compactos gracias a su inmejorable relación habitabilidad/precio y su gigantesco maletero (560L en berlina, 580L en familiar Combi). El restyling de 2009 modernizó el frontal y marcó la importante transición tecnológica bajo el capó: el paso de los diésel de inyector-bomba (IP/PD) a la rampa común (Common Rail/CR), y la generalización de los bloques de gasolina turboalimentados (TSI). Si bien su calidad de fabricación es innegable, su fiabilidad mecánica es extremadamente variable según el año y el código de motor elegido.
El Skoda Octavia II es un coche con dos caras. Es un familiar fantástico, práctico y económico, pero la elección de la motorización dictará su experiencia. En diésel, huya absolutamente del 1.9 TDI código BXE y de los primeros 2.0 TDI 140 (BKD). Busque prioritariamente un 1.9 TDI 105 (BKC) para presupuestos ajustados, o un 2.0 TDI 140 Common Rail (posterior a 2009) para una experiencia moderna y fiable. En gasolina, los bloques MPI son indestructibles pero lentos, mientras que los TSI de esta generación (especialmente el 1.8 TSI) son un nido de problemas (cadena, aceite) a evitar sin facturas de reacondicionamiento completo. Preste atención también a la caja DSG7 de cárter seco, muy caprichosa.