El Seat Tarraco, lanzado en 2018, es el SUV más grande de la marca española, posicionado por encima del Ateca y el Arona. Basado en la plataforma modular MQB-A del grupo Volkswagen, comparte muchos elementos técnicos con sus primos, el Skoda Kodiaq y el Volkswagen Tiguan Allspace, de los cuales es el gemelo técnico. Ofrecido en configuraciones de 5 o 7 plazas, apunta al segmento de los SUV familiares, ofreciendo un buen compromiso entre espacio, practicidad y un diseño más dinámico que sus homólogos VW/Skoda. El Tarraco no ha experimentado un rediseño importante, pero las actualizaciones de software y las evoluciones de las motorizaciones (en particular la llegada del híbrido enchufable) han marcado su trayectoria. Su fiabilidad general se encuentra en la buena media del grupo Volkswagen,
El Seat Tarraco es una excelente opción para familias que buscan un SUV espacioso, bien equipado y con un diseño marcado, con la robustez técnica del grupo Volkswagen. * Para las versiones de gasolina (1.5 TSI, 2.0 TSI): Es una compra recomendada, especialmente si el historial de mantenimiento es impecable. El 1.5 TSI es un buen compromiso para un uso polivalente, mientras que el 2.0 TSI ofrece un rendimiento muy agradable para viajes largos o remolque. * Para las versiones diésel (2.0 TDI): Negociar es la palabra clave. Estos motores son robustos en esencia, pero el sistema AdBlue y el FAP son puntos de atención importantes. Una compra es pertinente si y solo si el uso es mayoritariamente en carretera/autopista, el historial de mantenimiento es impecable (con pruebas de los mantenimientos de AdBlue/FAP) y el precio refleja los riesgos potenciales. Evítelo para un uso urbano exclusivo. Una inspección exhaustiva del sistema de escape es crucial. * Para las versiones híbridas enchufables (1.4 e-Hybrid): Negociar también. La tecnología es más compleja y los costes de sustitución de la batería pueden ser muy elevados fuera de garantía. Es una buena opción si puede recargar regularmente