El Seat Ibiza de cuarta generación (Tipo 6J, luego 6P después del rediseño de 2015) se basa en la plataforma PQ25 del grupo Volkswagen, compartida con el VW Polo V y el Audi A1. Diseñado por Luc Donckerwolke, se distingue por su diseño dinámico ('Arrow Design') y su posicionamiento más deportivo que sus primos. A lo largo de su larga carrera, ha experimentado dos rediseños (2012 y 2015) y una importante transición tecnológica bajo el capó. En diésel (el enfoque de esta ficha), comenzó con los robustos pero ásperos bloques de inyector-bomba (TDI IP), antes de pasar al common rail (TDI CR) con la familia EA189 (tristemente célebre por el 'Dieselgate'), y luego a la familia EA288 al final de su vida útil. Es un coche urbano versátil con un comportamiento en carretera riguroso, pero cuya fiabi
El Seat Ibiza IV es un coche urbano con dos caras. Si buscas un diésel, la precaución es clave. Los modelos equipados con el 1.6 TDI (muy extendidos) deben abordarse con extrema desconfianza debido a los costes exorbitantes relacionados con las averías de la EGR y los inyectores, a menudo exacerbadas por la actualización del Dieselgate. El 1.2 TDI es para huir. Sin embargo, si encuentras un antiguo 1.9 TDI bien mantenido, tendrás una máquina indestructible. El mejor compromiso en diésel sigue siendo el 1.4 TDI (EA288) que apareció a finales de 2015 con el segundo rediseño, que además se beneficia de un interior mucho mejor acabado. Si tu kilometraje anual es inferior a 20.000 km, opta imperativamente por los motores de gasolina posteriores a 2015 (1.0 TSI / 1.2 TSI EA211 con correa), que son de una fiabilidad ejemplar.