El Seat Ibiza de tercera generación (tipo 6L) se basa en la plataforma PQ24 del grupo Volkswagen, compartida con el VW Polo IV (9N) y el Skoda Fabia I. Diseñado por Walter de Silva, adopta un posicionamiento dinámico y deportivo, encarnando el eslogan « Auto Emoción » de la marca. Rediseñado en 2006 (parachoques revisados, plásticos interiores de mejor calidad), se destacó particularmente por sus motorizaciones diésel con inyector-bomba (TDI), ofreciendo una relación rendimiento/consumo formidable para la época, culminando con la inédita versión Cupra TDI de 160 CV. Hoy en día, es un modelo envejecido pero cuyos bloques diésel, si se mantienen bien, muestran kilometrajes impresionantes.
El Seat Ibiza 6L es un utilitario de la era 'TDI reina'. Si buscas un diésel, huye del 1.4 TDI demasiado ruidoso y opta por un 1.9 TDI de 100 CV para la versatilidad, o un 130 CV para el placer. Atención: estos coches tienen hoy entre 15 y 20 años y a menudo muestran kilometrajes astronómicos. La compra solo se recomienda si el historial de mantenimiento es impecable (especialmente la norma de aceite 505.01 y el reemplazo de la distribución). Prevé un presupuesto para los periféricos envejecidos (silentblocks, elevalunas, cerraduras). Las versiones de gasolina 1.8T (FR/Cupra) son excelentes youngtimers en potencia.