Diseñado por Walter de Silva, el Seat Ibiza de tercera generación (tipo 6L) marcó un punto de inflexión para la marca española al afirmar su posicionamiento dinámico y deportivo dentro del grupo Volkswagen. Basado en la plataforma PQ24 (compartida con el VW Polo 9N y el Skoda Fabia 6Y), se distingue por un chasis más afilado que sus primos, en detrimento del confort de suspensión. Se benefició de un ligero rediseño en 2006 (parachoques rediseñados, mejora de los plásticos interiores). Hoy en día, es una opción muy popular en el mercado de segunda mano para conductores jóvenes o amantes de los 'youngtimers' (especialmente las versiones FR y Cupra), ofreciendo una excelente relación calidad/precio/rendimiento, aunque su edad exige una mayor vigilancia en el mantenimiento y los componentes pe
El Seat Ibiza 6L es una excelente puerta de entrada al mundo de los coches urbanos dinámicos, siempre que se elija bien la motorización. Las versiones 1.9 TDI (100 y 130 CV) y 1.4 16v (75/85 CV) representan los mejores compromisos para un uso diario. Las versiones FR y Cupra son auténticos objetos de colección en ciernes, ofreciendo sensaciones puras poco comunes hoy en día. Sin embargo, la edad del modelo impone una inspección rigurosa: huya de los ejemplares descuidados, 'tuneados' en exceso o sin historial de mantenimiento. Los pequeños problemas eléctricos y de silentblocks son inevitables pero poco costosos de reparar si se es un poco manitas.