El Seat Alhambra de segunda generación (tipo 7N), lanzado en 2010, es el gemelo técnico del Volkswagen Sharan II. Se inscribe en la línea de los grandes monovolúmenes familiares, ofreciendo una habitabilidad y modularidad ejemplares, especialmente con sus puertas correderas (manuales o eléctricas) y la posibilidad de acoger hasta siete pasajeros. Posicionado como una alternativa ligeramente más dinámica y asequible que su primo VW, el Alhambra 7N se benefició de un restyling en 2015, que trajo evoluciones estéticas menores, nuevas motorizaciones más eficientes (en particular la llegada del EA211 para el 1.4 TSI y los TDI Euro 6), y mejoras tecnológicas. Su fiabilidad general es buena, pero algunos motores y la caja DSG pueden presentar puntos de atención específicos, sobre todo en los prim
El Seat Alhambra II es un excelente monovolumen familiar, que ofrece un espacio y una modularidad de primer orden. Su comportamiento en carretera es sano y su confort apreciable. Sin embargo, la elección de la motorización es crucial para la fiabilidad a largo plazo. Los 1.4 TSI EA111 (antes de 2015) y los 2.0 TSI EA888 Gen 1/2 (antes de 2015) deben considerarse con precaución debido a los problemas de la cadena de distribución y el consumo de aceite. Si opta por estas versiones, un historial de mantenimiento impecable y la prueba de las correcciones (sustitución de la cadena) son indispensables. Las versiones restylizadas a partir de 2015, con los motores 1.4 TSI EA211 y 2.0 TSI EA888 Gen 3, son notablemente más fiables y recomendables. Para los grandes viajeros, los 2.0 TDI siguen siendo una opción pertinente, siempre que se esté atento al volante motor, la EGR y el FAP, y se prioricen los trayectos por carretera. La caja DSG7 (DQ200) de los primeros años es también un punto débil potencial. En resumen, el Alhambra es una compra acertada para familias numerosas, pero priorice los modelos recientes o aquellos con un historial de mantenimiento impecable, especialmente para las moto