El Renault Scénic III (nombre en clave JZ) marca un punto de inflexión importante para el fabricante del rombo. Después de un Scénic II minado por problemas electrónicos y mecánicos, esta tercera generación fue diseñada con un pliego de condiciones drástico centrado en la fiabilidad. Disponible en versión corta (5 plazas) y Grand Scénic (5 o 7 plazas), ofrece un comportamiento en carretera de primer nivel, un confort real y una modularidad ejemplar (asientos individuales extraíbles). Tuvo dos restylings (Fase 2 en 2012, Fase 3 en 2013). En el mercado de ocasión, las versiones de gasolina son muy buscadas frente a la desgracia del diésel, pero cuidado: la gama de gasolina alberga tanto uno de los motores más robustos de su generación como uno de los peores escándalos industriales recientes
El Renault Scénic III es un excelente monovolumen familiar que ha sabido lavar la afrenta de su predecesor en materia de fiabilidad global. Sin embargo, en gasolina de ocasión, es un vehículo de dos caras. Si opta por el viejo pero valiente 1.6 16v (idealmente en versión E85) o el 2.0 16v, compra un coche casi indestructible. El 1.4 TCe es un buen compromiso a pesar de su consumo. En cambio, hay que huir del 1.2 TCe (115 y 130 CV) como de la peste. Este motor sufre un vicio de diseño importante que provoca un consumo excesivo de aceite y la rotura del motor, sin garantía de cobertura por parte del fabricante hoy en día. Compre con conocimiento de causa verificando escrupulosamente el código del motor (K4M o H4J = SÍ; H5F = NO).