Renault Megane III (2008 – 2016)

Puntuación de fiabilidad : 7.2/10

El Renault Mégane III marca un punto de inflexión importante para el fabricante del rombo. Después de un Mégane II con una fiabilidad electrónica y mecánica desastrosa en sus inicios, Renault apostó por la calidad percibida y la robustez para esta tercera generación. Basado en una evolución de la plataforma de su predecesor, ofrece un comportamiento en carretera de primer nivel, una insonorización cuidada y un acabado en claro progreso. Experimentó dos restylings (Fase 2 en 2012 con la integración de las luces diurnas LED, y Fase 3 en 2014 adoptando la nueva identidad visual de la marca con el gran rombo). Si bien las motorizaciones históricas (1.6 16v, 2.0 TCe, 2.0 dCi) resultaron ser extremadamente fiables, la introducción de los motores de gasolina de menor cilindrada (serie TCe) empañó

✅ Puntos fuertes

⚠️ Puntos débiles

🎯 Veredicto

El Renault Mégane III es un excelente coche de ocasión, siempre y cuando se elija la motorización adecuada. Ha borrado los errores electrónicos de su predecesor y ofrece un chasis de muy alto nivel. En gasolina, la elección es binaria: priorice los bloques históricos (1.6 16v K4M, 2.0 16v M4R, 2.0 TCe F4Rt) que son de una robustez a toda prueba. Sin embargo, evite absolutamente el 1.2 TCe, una verdadera bomba de relojería mecánica, y sea muy prudente con el 1.4 TCe (junta de culata). En diésel, el balance es globalmente muy positivo, particularmente con el indestructible 2.0 dCi, ideal para grandes kilometrajes.