El Renault Captur II (basado en la plataforma CMF-B, compartida con el Clio V) marca un salto cualitativo importante respecto a la primera generación. Se acabaron los plásticos duros, el habitáculo se convierte en uno de los mejor acabados de la categoría de los B-SUV. Conserva sus aspectos prácticos (asiento deslizante) a la vez que moderniza su oferta tecnológica (Easy Link). Enfoque Diésel: Aunque la demanda actual se centra en la gasolina y los híbridos, el Captur II se lanzó con el incombustible 1.5 dCi (renombrado Blue dCi con la adición de AdBlue). Esta motorización tuvo una carrera muy corta en este modelo (retirada a finales de 2020 / principios de 2021) debido a las normas anticontaminación (Euro 6d-Full) y a la caída de las ventas de diésel en el segmento urbano. Un profundo res
El Renault Captur II es un excelente SUV urbano, maduro y bien acabado. Respecto al 1.5 Blue dCi: Es una opción de nicho hoy en día. El bloque motor en sí mismo es uno de los más fiables del mercado (K9K), capaz de recorrer cientos de miles de kilómetros. Sin embargo, las normas Euro 6d han impuesto un sistema AdBlue que tolera muy mal los trayectos cortos y las bajas temperaturas. Cómprelo solo si recorre más de 20.000 km/año, principalmente en vías rápidas. De lo contrario, el riesgo de obstrucción del FAP y de avería del depósito de AdBlue (reparación costosa > 1000€) anulará todos los ahorros de combustible. Para el 80% de los compradores, las versiones 1.0 TCe (especialmente en GLP) o 1.3 TCe son opciones mucho más seguras, fiables y adaptadas a las futuras restricciones de circulación (ZFE).