El Peugeot 5008 de segunda generación (P87) marca una ruptura total con su predecesor: abandona la silueta de monovolumen para adoptar los códigos tan apreciados del SUV. Técnicamente, se trata de una versión alargada (+19 cm de distancia entre ejes) del superventas 3008 II, que ofrece hasta 7 plazas gracias a dos asientos escamoteables en el maletero. Rediseñado a finales de 2020 (nueva parrilla sin bordes, luces diurnas en forma de 'colmillos'), destaca por su comportamiento en carretera de primer orden, su diseño audaz y su i-Cockpit inmersivo. Atención: a diferencia del 3008, el 5008 nunca se benefició de motorizaciones híbridas enchufables (PHEV), ya que la batería era incompatible con la presencia de la tercera fila de asientos. Hubo que esperar hasta 2023 para ver aparecer una hibri
El Peugeot 5008 II es un SUV familiar lleno de cualidades dinámicas y prácticas. Su habitabilidad y su chasis lo convierten en uno de los mejores de su categoría en carretera. Sin embargo, su historial de fiabilidad está gravemente empañado por las elecciones mecánicas de Stellantis. Si busca un diésel, huya del 1.5 BlueHDi 130 anterior a 2023 (riesgo de rotura de motor por fallo de la cadena de árboles de levas) y priorice absolutamente el 2.0 BlueHDi (150 o 180 CV). Este último es robusto, con buen par motor y perfectamente adaptado al tamaño del vehículo. No obstante, reserve un presupuesto de precaución para el sistema AdBlue, una enfermedad crónica de todos los diésel modernos del grupo. En gasolina, el 1.2 PureTech debe evitarse a menos que la distribución haya sido renovada con la última generación de correa. El reciente 1.2 Hybrid 136 (con cadena) es la mejor alternativa de gasolina, pero sigue siendo caro por ser muy reciente.