El Peugeot 5008 de primera generación (código interno 0U / T87) marca la entrada de Peugeot en el segmento de los monovolúmenes compactos, en respuesta directa al Renault Scénic. Basado en la plataforma del 308 I y del Citroën C4 Picasso, se distingue por un comportamiento en carretera dinámico, raro para la categoría, y una modularidad ejemplar (hasta 7 plazas con asientos escamoteables en el suelo). Un restyling (facelift) se produjo a finales de 2013, modernizando el frontal y actualizando las motorizaciones para cumplir con las normas Euro 6. Si bien sus cualidades familiares son innegables, su trayectoria se vio empañada por la desastrosa fiabilidad de sus motorizaciones de gasolina (familia Prince y los inicios del PureTech).
El Peugeot 5008 I es un excelente monovolumen en cuanto a prestaciones familiares y en carretera, pero un verdadero campo de minas mecánico en el mercado de segunda mano si se opta por la gasolina. Los motores VTi, THP 156 y PureTech 130 deben evitarse o comprarse con pleno conocimiento de causa, con un historial impecable y un presupuesto de precaución. El THP 165 es más recomendable pero raro. Paradójicamente, para un uso que a veces se pretende urbano, la mejor opción en este modelo sigue siendo el diésel, en particular el indestructible 2.0 HDi 150/163 CV con caja manual o automática (EAT6, no BMP6).