Peugeot 308 II (T9) (2013 – 2021)

Puntuación de fiabilidad : 5.8/10

El Peugeot 308 II (T9) marcó un punto de inflexión importante para la marca del león. Inaugurando la plataforma modular EMP2, dio un salto espectacular en calidad percibida, aligeramiento (hasta -140 kg) y dinamismo, lo que le valió el título de Coche del Año 2014. Equipado con el famoso i-Cockpit (volante pequeño, instrumentación elevada), ofrece un compromiso confort/comportamiento en carretera que sigue siendo una referencia absoluta en la categoría de los compactos. Experimentó un primer restyling en 2017 (nuevas ayudas a la conducción, cajas EAT8) y una actualización tecnológica en 2020 (instrumentación 100% digital). Sin embargo, si bien el chasis y el acabado envejecen notablemente bien, el balance de fiabilidad se ve gravemente empañado por motorizaciones problemáticas, especialmen

✅ Puntos fuertes

⚠️ Puntos débiles

🎯 Veredicto

El Peugeot 308 II es un coche paradójico: brillante en carretera, está minado por decisiones técnicas desastrosas bajo el capó. La compra de una versión 1.2 PureTech o 1.5 BlueHDi anterior a 2020 se asemeja a una lotería y requiere precauciones extremas (historial perfecto, garantías). En cambio, si opta por un 2.0 BlueHDi o un antiguo 1.6 HDi (sin AdBlue), obtendrá uno de los mejores compactos de su generación, capaz de devorar kilómetros con una fiabilidad notable. Las versiones GTi también son buenas opciones para los entusiastas, siempre que asuman el coste de mantenimiento.