El Peugeot 308 de primera generación (nombre en clave T7 / 4A/C) sucede al 307, del que retoma la plataforma, pero corrigiendo numerosos defectos de juventud, especialmente en el ámbito electrónico. Lanzado en 2007, se distingue por un acabado en claro ascenso, un comportamiento en carretera imperial típico de Peugeot y una habitabilidad generosa. Se benefició de un restyling (Fase 2) en la primavera de 2011, marcando la introducción de las motorizaciones e-HDi (con un excelente sistema Stop&Start por alternador-motor de arranque) y el paso a las normas Euro 5. Si bien las cualidades dinámicas son innegables, la fiabilidad mecánica de esta generación es muy heterogénea. Inauguró los motores de gasolina 'Prince' (VTi/THP) codesarrollados con BMW, tristemente célebres por sus problemas de di
El Peugeot 308 I es un excelente compacto en el plano dinámico, pero exige una selección rigurosa de su motorización. Si busca un diésel, huya de los 1.6 HDi 16v (90 y sobre todo 110 CV) anteriores a 2011, a menos que disponga de un historial de mantenimiento meticuloso que demuestre la sustitución de las juntas de los inyectores y cambios de aceite muy regulares. Priorice absolutamente las versiones restyling (Fase 2 a partir de marzo de 2011) equipadas con el 1.6 e-HDi 112/115 CV (8 válvulas), mucho más fiables y agradables. Para los grandes viajeros, el 2.0 HDi (136 a 163 CV) es un verdadero tanque, capaz de devorar kilómetros sin inmutarse. En cuanto a la gasolina, la prudencia es clave: los VTi y THP son nidos de problemas (distribución, consumo de aceite). A comprar con conocimiento de causa, con un presupuesto de precaución.