El Peugeot 3008 de tercera generación (código interno P64, que reemplaza a la generación anterior P84) marca una ruptura total con su predecesor. Adopta una silueta de SUV Fastback e inaugura la nueva plataforma multienergía STLA Medium del grupo Stellantis. El habitáculo está revolucionado por el 'Panoramic i-Cockpit' con una pantalla curva de 21 pulgadas. El principal desafío de esta generación es la fiabilidad mecánica: Peugeot abandona finalmente la problemática correa de distribución sumergida en su motor de gasolina de entrada de gama en favor de una cadena, y pone un fuerte énfasis en sus versiones 100 % eléctricas (e-3008) que ofrecen hasta 700 km de autonomía anunciada. Al ser un modelo muy reciente, la perspectiva sobre la fiabilidad a largo plazo aún es limitada, pero las elecci
El Peugeot 3008 de tercera generación es un vehículo disruptivo que corrige el mayor error de su predecesor: el 1.2 PureTech adopta finalmente una cadena de distribución, lo que debería restaurar la confianza de los compradores de vehículos térmicos/híbridos. Las versiones eléctricas (e-3008) se basan en una plataforma muy prometedora pero tienen un peso considerable. Al estar al principio de su vida útil (2024-2025), se recomienda precaución con los inevitables errores electrónicos y de software iniciales. Es una compra recomendable por su diseño y sus nuevas motorizaciones fiabilizadas, pero se aconseja encarecidamente la contratación de una extensión de garantía para los modelos del primer año de producción.