El Peugeot 3008 de primera generación (código interno T84 / 0U) marcó un punto de inflexión importante para la marca del león. En la encrucijada entre un monovolumen compacto, un SUV y una berlina, cosechó un inmenso éxito comercial gracias a su habitáculo original (i-Cockpit antes de tiempo con pantalla de visualización frontal y consola tipo 'aviación'), su excelente comportamiento en carretera y su confort. Experimentó un rediseño (Fase 2) a finales de 2013, modernizando su frontal y sus ópticas. Sin embargo, en cuanto a las motorizaciones de gasolina (que son el objeto de esta ficha), el balance de fiabilidad es históricamente pesado. El 3008 I fue equipado con los tristemente célebres motores 'Prince' (1.6 VTi y 1.6 THP) codesarrollados con BMW, así como con los primeros 1.2 PureTech
Si buscas un Peugeot 3008 de primera generación de GASOLINA, el veredicto es claro: es un campo de minas. Los motores 1.6 VTi y 1.6 THP (hasta 2014) se encuentran entre los menos fiables de su década (distribución, aceite, carbonilla). El 1.2 PureTech, que llegó al final de su vida útil, sufre el tristemente célebre problema de la correa sumergida. Consejo de compra: Si debes comprar este modelo de gasolina, busca un 1.6 THP 165 (Fase 2, 2015-2016) con un historial de mantenimiento impecable, o un 1.2 PureTech cuya correa haya sido recién cambiada por el nuevo modelo con limpieza del tamiz. Irónicamente, el 3008 I es un excelente vehículo... siempre que se compre diésel (2.0 HDi 150), motorización para la que fue brillantemente diseñado.