Peugeot 208 I (2012 – 2019)

Puntuación de fiabilidad : 6.8/10

El Peugeot 208 de primera generación (nombre en clave A9) marcó una ruptura importante con el 207. Más compacto, más ligero (hasta 110 kg menos) y más aerodinámico, inauguró el famoso «i-Cockpit» (volante pequeño, instrumentación elevada, pantalla táctil central). Rediseñado en 2015 (ópticas LED, parrilla ampliada, paso a las normas Euro 6), se consolidó como uno de los utilitarios más vendidos en Europa. Si bien su comportamiento en carretera es una referencia absoluta, su fiabilidad global es muy contrastada según las motorizaciones. Los bloques diésel (HDi / e-HDi) de los primeros años son excelentes motores, pero el paso al BlueHDi introdujo debilidades costosas relacionadas con el sistema de descontaminación.

✅ Puntos fuertes

⚠️ Puntos débiles

🎯 Veredicto

El Peugeot 208 I es un utilitario lleno de cualidades dinámicas, pero su historial de fiabilidad está gravemente empañado por las decisiones técnicas de PSA. Si busca un diésel: priorice absolutamente las versiones 1.4 HDi o 1.6 e-HDi (anteriores a 2015). Son robustas, económicas y están exentas del caprichoso sistema AdBlue. Las versiones 1.6 BlueHDi deben abordarse con extrema precaución: compre solo si el depósito de AdBlue ya ha sido reemplazado por la última referencia del fabricante, con facturas que lo demuestren. En cuanto a la gasolina, huya de los 1.2 PureTech a menos que tenga un mantenimiento meticuloso y una correa nueva. En resumen: un excelente coche si se elige la motorización adecuada (e-HDi) y se evitan los focos de problemas (BlueHDi no corregidos, PureTech).