Opel Insignia B (2017 – 2023)

Puntuación de fiabilidad : 7.4/10

Opel Insignia B (Grand Sport / Sports Tourer) La segunda generación del Opel Insignia (Insignia B) fue lanzada en 2017. Aunque Opel fue adquirida por el grupo PSA (hoy Stellantis) el mismo año, el Insignia B se basa íntegramente en una arquitectura de General Motors (plataforma E2XX). Fue comercializado bajo diversas identidades en todo el mundo (Vauxhall en el Reino Unido, Buick Regal en América del Norte y China, Holden Commodore en Oceanía). Aligerado en casi 200 kg respecto a la pesada generación A, ofrece un comportamiento en carretera transformado, un espacio a bordo generoso y una excelente relación precio/prestaciones. El restyling (lavado de cara) se produjo en 2020, introduciendo nuevas motorizaciones (en particular, inéditos motores GM de 3 y 4 cilindros) y mejorando el sistema

✅ Puntos fuertes

⚠️ Puntos débiles

🎯 Veredicto

Veredicto final El Opel Insignia B es una berlina subestimada que ofrece prestaciones dignas del segmento premium por el precio de un generalista. Para una compra diésel, la elección de la motorización es crucial. Hay que evitar absolutamente el 1.6 CDTi (110/136 CV) a menos que la cadena de distribución haya sido reemplazada recientemente con facturas que lo demuestren. La mejor opción para los grandes kilometrajes es el 2.0 CDTi 170 CV (o su evolución de 174 CV posterior a 2020), que resulta robusto, con buen par motor y diseñado para la autopista. Sin embargo, hay que prestar atención a los periféricos anticontaminación (AdBlue, sensores NOx) que requieren un uso regular en carretera y el uso de aditivos preventivos. En gasolina, el 1.5 Turbo es un excelente compromiso siempre que haya sido escrupulosamente mantenido con el aceite específico Dexos 1 Gen 2.