El Opel Insignia de primera generación (Insignia A) marcó una ruptura radical con el Vectra al que reemplazaba. Elegido Coche del Año 2009, sedujo por su diseño imponente, su calidad de acabado notablemente superior y sus excelentes aptitudes en carretera. Sin embargo, su principal defecto reside en su peso muy elevado (a menudo más de 1,6 toneladas en vacío), lo que penaliza las prestaciones, el consumo y el desgaste de los trenes de rodaje. El restyling de 2013 (Fase 2) aportó una bienvenida renovación de la consola central (eliminación de la sobreabundancia de botones), una actualización del sistema de infoentretenimiento (IntelliLink) y nuevas motorizaciones (especialmente los bloques de gasolina SIDI de inyección directa). Aunque la demanda europea se orientó masivamente hacia el diés
El Opel Insignia A es un excelente rutero, cómodo e imponente, que hoy se ofrece a precios muy atractivos. Sin embargo, su peso paquidérmico tiene repercusiones en el desgaste general y el consumo. En gasolina, la elección debe ser estratégica: el 1.4 Turbo es un buen compromiso económico pero requiere una verificación estricta de la caja M32. Las versiones 2.0 Turbo y V6 son placenteras pero muy costosas de mantener. El 1.6 SIDI debe evitarse si el historial de aceite no es perfecto (riesgo LSPI). Priorice un modelo Fase 2 (posterior a 2013) por su interior modernizado, con el 1.4 Turbo por la razón, o el 2.0 Turbo por el agrado de conducción, reservando un presupuesto para el mantenimiento de los trenes de rodaje.