El Grandland, en su versión post-facelift lanzada a finales de 2021 (a menudo llamada Grandland II por comodidad, aunque se trata de una evolución importante de la primera generación Grandland X), es el SUV compacto de Opel. Comparte su plataforma EMP2 V3 con otros modelos del grupo Stellantis (Peugeot 3008, Citroën C5 Aircross). Esta renovación aportó un nuevo diseño frontal (Vizor), un interior modernizado con el Pure Panel digital y mejoras tecnológicas. Posicionado en el segmento C-SUV, se dirige a una clientela familiar que busca confort, espacio y una estética más distintiva. La verdadera segunda generación del Grandland, basada en la plataforma STLA Medium e incluyendo una versión 100% eléctrica desde su lanzamiento, se espera para finales de 2024/principios de 2025. Nota global de
El Grandland post-facelift es un SUV compacto atractivo por su diseño, confort y habitabilidad. Sin embargo, la fiabilidad de sus motorizaciones es un factor clave a considerar. El 1.2 PureTech gasolina debe abordarse con gran precaución debido a los problemas recurrentes de la correa de distribución y los numerosos recalls por fugas de combustible. Un historial de mantenimiento impecable y una verificación de todos los recalls son imperativos. El 1.5 BlueHDi diésel es una opción más robusta para los grandes viajeros, siempre que se supervise el sistema AdBlue. Las versiones híbridas enchufables ofrecen buenas prestaciones y un consumo controlado si se recargan regularmente, pero su complejidad técnica y el coste potencial de las reparaciones deben tenerse en cuenta. Para una compra tranquila, priorice las versiones diésel o híbridas enchufables con un seguimiento riguroso. El 1.2 PureTech debe negociarse fuertemente y solo comprarse con una garantía extendida y un historial claro de las intervenciones en la correa y la línea de combustible.