El Nissan X-Trail de segunda generación, conocido con el código interno T31, fue lanzado en 2007 y sucedió a un modelo que ya había sentado las bases de un SUV compacto robusto y versátil. El T31 conservó el espíritu aventurero de su predecesor, con un diseño más marcado y líneas más angulosas, distinguiéndolo del Qashqai, más orientado a la carretera. Compartía su plataforma C con el Qashqai y el Renault Koleos, pero se posicionaba como una alternativa más espaciosa y más capaz en todoterreno, especialmente gracias a su sofisticado sistema de tracción total 'All-Mode 4x4-i'. Un ligero rediseño se produjo en 2010, aportando retoques estéticos menores (faros, parrilla, luces traseras) y mejoras en el interior. En general, el X-Trail T31 es apreciado por su robustez, su habitabilidad y sus c
El Nissan X-Trail T31 es un SUV honesto y robusto, que ofrece un buen compromiso entre capacidades en carretera y todoterreno. Para un uso familiar y trayectos variados, representa una elección pertinente. El motor diésel 2.0 dCi (M9R), aunque potente, requiere una vigilancia particular en su mantenimiento, especialmente en lo que respecta al FAP y al EGR. Es preferible para grandes kilometrajes y trayectos largos. Si su uso es mayoritariamente urbano o de trayectos cortos, los motores de gasolina (MR20DE o QR25DE) deben considerarse, siempre que se vigile su consumo de aceite y, sobre todo, se asegure de que la caja CVT (si está presente) ha sido escrupulosamente mantenida (cambios de aceite regulares). Un historial de mantenimiento completo es crucial para todas las motorizaciones. Evite los modelos sin un historial claro o aquellos que presenten síntomas de problemas conocidos. En general, es un vehículo que aún puede prestar buenos servicios, siempre que se elija un ejemplar bien mantenido y adaptado a su uso.