El Nissan Juke de segunda generación (nombre en clave F16) marca la llegada de la madurez para el pionero de los SUV urbanos. Basado en la plataforma CMF-B de la Alianza Renault-Nissan-Mitsubishi (compartida con el Renault Captur II y el Clio V), corrige los principales defectos de su predecesor: la habitabilidad trasera y el volumen del maletero aumentan considerablemente, mientras que el acabado interior da un salto cualitativo importante. Atrás quedó la profusión de motorizaciones de la primera generación: el Juke II optó por una racionalización extrema, lanzándose con un único motor de gasolina de 3 cilindros (1.0 DIG-T), al que más tarde se unió una motorización híbrida no enchufable (tomada de la tecnología E-Tech de Renault). El diésel fue definitivamente abandonado. Un ligero redis
El Nissan Juke II es un SUV urbano recomendable, que ha sabido corregir los defectos prácticos de su predecesor manteniendo una línea fuerte. En cuanto a la fiabilidad, la elección de la racionalidad ha dado sus frutos: el motor 1.0 DIG-T es robusto y no sufre de defectos importantes, a diferencia de algunos competidores directos (ej: PureTech). La mejor opción de segunda mano es el 1.0 DIG-T con caja manual, que ofrece una tranquilidad casi total. La caja automática DCT7 es correcta, pero requiere una prueba previa para asegurarse de que su agrado le conviene en ciudad. En cuanto a la versión Híbrida, aunque muy sobria, incorpora una tecnología compleja que ha sufrido problemas de juventud: solo debe comprarse si el historial de mantenimiento en la red oficial es impecable y se han aplicado todas las actualizaciones.